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El amor en los tiempos de inmigración

Margot Brandi, MD
Staff Psychiatrist
Sibcy House, Medical Director
Lindner Center of HOPE

-“ Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? – pregunto.

Florentino Ariza tenia la respuesta preparada desde hacia cincuenta y tres anos, siete meses y once días con sus noches.

 -Toda la vida – dijo.”
Gabriel Garcia Marquez en El amor en los tiempos del cólera.

En este mes de febrero, en el que querámoslo o no el asunto del amor se convierte en protagonista ,pienso en esta frase del final de El amor en los tiempos del cólera, que tal vez no sólo habla de una relación (Fermina y Florentino), sino también del arraigo  a un pueblo, de las rutinas pesadas del proceso de inmigración.Siempre la he pensando como una propuesta irreverente ante la eternidad del amor, la idea de un vinculo que perdura para siempre como el vinculo con el lugar de nuestro origen.  Pero, de qué amor estamos hablando…?

En el más reciente  juego de super bowl, justo entre el primer y segundo cuartos, me quede hipnotizada frente al comercial de una compañía de seguros que en 60 segundos paseaba al espectador a través de los 4 tipos de amor según el lenguaje de los antiguos griegos. EL comercial comenzaba explicando cómo los griegos tenían cuatro palabras para referirse al amor. La primera es PHILIA, que se refiere al afecto que crece desde la amistad. La segunda es STORGE que tiene que ver con el tipo de amor que se desarrolla hacia los padres o hacia los hermanos. El tercero es EROS que alude a la incontrolable urgencia de decir “te amo”. EL cuarto se llama AGAPE y es el más admirable, el amor como una acción, implica coraje, sacrificio y fuerza. Es aquello que nos inspira a poner las necesidades del otro primero que las nuestras. Es la búsqueda por convertirnos en la mejor version de nosotros mismos. El intento por construir un mejor futuro para aquellos que amamos.  El comercial es un reconocimiento a las acciones que tomamos todos los días para proteger a nuestros seres queridos. La emigración puede tomar esa forma. Lo que me pareció genial no fue tanto el comercial sino el “timing” del mismo. Me refiero a presentar estas ideas cuando nuestra mente esta básicamente atrapada por un sentimiento de rivalidad entre dos equipos, y el foco principal apuntando a  un consumismo descarado. Lograr una pausa para capturar nuestra atención y recordarnos nuestras prioridades. ( claro, y también vender muchos seguros) como si alguien hubiese cambiado el canal del televisor sin darnos cuenta.

Mi reflexion de este mes es la de tomarnos el mes de febrero como una pausa que nos permita recordarnos el poder del amor como acción, bien sea a través del mas pequeño de los gestos o la mas difícil de las decisiones como lo puede ser emigrar. Recordar de qué se alimenta la tan llamada fuerza de voluntad de un emigrante que empaca sus sueños en una maleta en busca de construir un mejor futuro para si mismo y sobretodo para nuestros seres queridos. Se trata de levantarnos todos los días y “seguir en este ir y venir “de nuestro diario vivir como inmigrantes, así como lo hizo Florentino, el protagonista de El amor en los tiempos del cólera. Poder mirar atrás con un amor melancólico, en mi caso por un país perdido irremisiblemente, o hacia adelante con la esperanza de que “en este ir y venir” nos construyamos un porvenir que trascienda nuestra geografía y nuestra generación.